¿Insertar símbolos en LaTeX? Prueba con Detexify²

Una de las mayores ventajas de LaTeX es la cantidad de símbolos que tiene disponibles. Se puede escribir casi cualquier cosa, notación musical, partidas de ajedrez, fichas de dominó, jeroglíficos egipcios, incluso tiene la escritura Lineal A micénica, la última moda en Creta hace 3500 años… año más, año menos.

Por desgracia, uno de los mayores inconvenientes de LaTeX es que debemos recordar los códigos de esos símbolos, ya que no se pueden escoger en un menú desplegable, como ocurre con otros programas.

Lo habitual en estos casos es abrir el completo «The Comprehensive LaTeX Symbol List» [pdf – 4,88 MB] y buscar el símbolo que nos interese entre los 5913 símbolos de su última edición (en noviembre de 2009), pero hay otra alternativa, si sabes dibujar el símbolo que buscas, Detexify² intentará adivinar cuál es y te ofrecerá su correspondiente código, como he hecho yo un poco más abajo, a modo de ejemplo.

No siempre acierta, pero no está nada mal.

Detexify² admite donaciones para mantenerse, si te sientes generoso, puedes ayudar.

LyX 1.6.7, última versión antes de la 2.0

El chiste de Mel del martes 17 de agosto de 2010

Puede que sólo sea una impresión mía, pero últimamente parece como si todo, absolutamente todo, tuviera que ser rápido y fácil de usar: «enchufar y listo», «hable inglés en dos semanas», «toque la zambomba como un experto desde el primer día», «hable esperanto como un nativo en tres cuartos de hora». Lo dicho, como si esforzarse por aprender a hacer algo que costara más de quince días estuviera mal visto o fuera una vergüenza.

Algo de razón tienen porque, a ver, seamos sinceros, existiendo procesadores de texto WYSIWYG fáciles de usar, como pueden ser el Microsoft Word o el OpenOffice Writer, ¿qué justifica usar un «compilador de textos» WYSIWYM con una curva de aprendizaje tan elevada como LaTeX?

Supongo que las mismas razones que explican que todavía haya gente que escriba con pluma estilográfica, que se empeñe en aprender Octave existiendo Matlab o Mathematica, que siga utilizando calculadoras HP con RPN existiendo otras mucho más fáciles de usar o, geotécnicamente hablando, que se empeñe en calcular asientos de consolidación unidimensional o módulos de balasto en lugar de buscarlos en una tabla o inventarlos directamente (como hacen muchos)… una mezcla a partes iguales de cabezonería + individualismo + nostalgia + «si es que hay gente pa tó» (como dijo el torero al conocer al ilustre filósofo) + «cada uno es como es y cada quién es cada cual» (esto lo cantó muy bien Serrat).

No escribo con LaTeX (nadie es perfecto), pero intento aprovechar casi todas sus ventajas escribiendo con LyX, y de eso trata esta entrada, justamente, de LyX, porque hace unos días se presentó la versión 1.6.7 y todo indica que será la última versión antes de la esperada y definitiva 2.0.

Desde la página web oficial garantizan que han corregido todos los fallos detectados en la versión anterior (de mediados de mayo) y que se trata de una versión «estable». Si alguien quiere probarla le recomiendo la versión «alternativa». Es la más fácil de instalar e incluye todos los programas necesarios. Eso si, recomiendo también que se lea los manuales y se arme de paciencia, va a necesitar ambas cosas para aprender a usarlo.

Para los impacientes, Un Bioinformatiquillo explica cómo instalar la versión 2.0alpha3 en Ubuntu, por si no puede esperarse a la versión 2.0 estable definitiva, prevista para septiembre, en principio. Personalmente, no uso versiones alpha, utilizo LyX para trabajos e informes técnicos y no me gusta pensar que puedo perder lo que estoy escribiendo (¡¡ horror !!), pero lo que anuncian en LyX Wiki para la versión 2.0 tiene muy buena pinta.

Por cierto, el corrector ortográfico no funciona muy bien, así que si eres de los que le echa la culpa al corrector del Word cuando aparece una errata, despídete de LyX, esto no es lo tuyo.

Más información:

¿Cómo utilizar programas en Fortran desde Excel?

En la actualidad tenemos a nuestra disposición una gran variedad de software de cálculo numérico. Tenemos software libre (Octave, FreeMat, Scilab, Sage, Maxima, …), software comercial (Mathematica, Maple, MATLAB, …) y un número casi indeterminado de librerías de funciones numéricas (listado), pero es evidente que las hojas de cálculo están ganando la partida, básicamente por su comodidad y facilidad de uso.

Actualmente, es Excel quien domina el mercado, por desgracia no se diseñó pensando en cálculos de ingeniería, precisamente, y tiene grandes carencias en cuanto a funciones para análisis numérico, resueltas sólo en parte con el paquete de macros SOLVER, muy útil, si, pero no siempre válido. 

Es decir, que si queremos tantear resultados o resolver ecuaciones no lineales complicadas con Excel, las opciones disponibles son:

  1. Usar soluciones abiertas tipo XNUMBERS (ya descatalogada, por desgracia).
  2. Utilizar soluciones comerciales cerradas, tipo «caja negra».
  3. Programar las funciones por nuestra cuenta… 🙁

Bien, pues si todavía conservas rutinas escritas en Fortran y quieres «llamarlas» desde Excel sin tener que «traducirlas» a VBA, en Newton Excel Bach, Not (Just) An Excel Blog explican cómo hacerlo en dos partes ( y ).

El proceso consiste, básicamente, en crear una librería DLL compatible mediante el compilador Silverfrost Personal Fortran 95 (libre para uso personal), y definir después las funciones en VBA. Una vez hecho esto, se pueden usar las funciones de la librería DLL como si se tratara de las típicas funciones de Excel.

Es una lástima no haber encontrado antes este enlace (es de diciembre de 2008), porque ya tengo casi todos mis antiguos programas «reconvertidos» a VBA, pero puede ser un buen método para «resucitar» los listados en Fortran que aparecen en libros de geotecnia y mecánica de suelos de hace ya unos años.

En cuanto a la proverbial rapidez de Fortran, en el blog hacen un comentario al respecto también, pero en esta interesante presentación [pdf – 1,90 MB] sobre modelos constitutivos del Grupo de Investigación en Geotecnia de la Universidad de los Andes, en Colombia, se cita un texto en el que se afirma que, para determinados cálculos, 10 segundos de Fortran son equivalentes a 80 horas de Visual Basic… no está mal para un lenguaje de 1957.


Móviles, Brújulas y Buzamientos

Si el tiempo me lo permite, esta semana utilizaré mucho mi brújula tectónica (concretamente una Freiberger de círculo completo, modelo Clar, con el norte invertido), «auscultando» un talud en roca, a ver qué tal anda de salud.

Y hablando de rocas y buzamientos, presento en el blog lo que yo llamo el «Clinómetro Nokia». Es una aplicación gratuita, llamada Angle Meter Touch, disponible en la OVI Store de Nokia para móviles Symbian (S60v5) con acelerómetro, y dudo mucho que al programarla estuvieran pensando en mecánica de rocas y buzamientos, precisamente.

No tiene burbuja pero puede ponerse a cero en cualquier posición y la medida es bastante exacta, como se ve en las imágenes, con mi maltratado Nokia Xpress Music 5800.

Teniendo en cuenta que hay aplicaciones que utilizan los dos sensores y que los móviles tienen ya también GPS, no sería muy complicado añadirle una «burbuja» (para asegurar la medida a lo largo de la linea de máxima pendiente) y un sistema de registro de datos, de forma que la aplicación grabara en cada punto el ángulo respecto al norte y la inclinación (es decir, dirección de buzamiento y buzamiento) y las coordenadas, permitiendo después un volcado a una hoja de cálculo.

Tendríamos así una «brújula tectónica electrónica» quizá no muy exacta, pero si mucho más barata que algún modelo del mercado, que pasa de 4.000 €.

Lo malo del asunto es que el GPS tarda mucho en situarse, que la batería no aguantaría una jornada entera en campo y que la pantalla se ve francamente mal a plena luz de día pero, bueno, ahí queda la idea, la tecnología existe, llevamos en el bolsillo teléfonos móviles mucho más potentes que los ordenadores (por llamarlos de algún modo) que llevaron al Apolo 11 a la luna, y no lo estamos aprovechando mucho, que digamos.

Dicen que el acelerómetro más sensible es el del iPhone, y puede que sea cierto, porque en iTunes hay una aplicación para mecánica de rocas por 2,99 $. Se llama, como no, Strike and Dip y está en español. Hay un vídeo en el que se puede ver cómo funciona (formato m4v, 9,26 MB). Tiene buena pinta, pero de tres comentarios, uno es negativo.

Visto el vídeo, seguro que si tuviera un iPhone ya me habría gastado los 3 dolares.

 

El deslizamiento de Yallourn, Australia

Una de las ventajas de tener un blog «atemporal» es la de poder tratar por igual un deslizamiento actual y otro de hace ya unos años, como el de este vídeo, el deslizamiento de Yallourn, en Australia.

El deslizamiento se produjo la madrugada del 14 de noviembre de 2007, a unos 150 km al este de Melbourne, Australia, en la mina de carbón a cielo abierto de la planta térmica de Yallourn, perteneciente a la compañía TRUenergy y responsable del 8% de la producción eléctrica de todo el país.

En un principio se culpó exclusivamente a las lluvias (un día de estos bajará alguien y dirá que ya está bien eso de echarle las culpas al cielo), pero luego se confirmó el fallo humano. Por error, unos días antes un operario había entrado en la zona de servidumbre (210 metros) del río Latrobe y había excavado a tan sólo 150 metros del cauce, acelerando algo que los piezómetros venían avisando ya tiempo atrás…

En otro momento quizá no hubiera pasado nada pero en ese preciso momento llovía mucho, tanto, que el lago Narracan, justo aguas arriba, llegó al 95% de su capacidad, así que abrieron las compuertas… la rotura del cauce, el deslizamiento y la entrada del agua en la excavación dejaron la central funcionando a un tercio de su capacidad durante semanas. Por suerte, no hubo víctimas

Según el informe posterior del Mining Warden, el deslizamiento afectó a una longitud de talud de 500 metros, con un desnivel máximo de 80 metros y fue el resultado de la desafortunada combinación de una serie de errores previos, dejar de drenar el plano de deslizamiento (un nivel de arcillas buzando a 47º en la base del talud), ignorar los piezómetros, que llevaban tiempo indicando un aumento del empuje hidrostático en las tres familias de juntas subverticales que atravesaban el talud, confiar en un análisis numérico que tanteaba superficies de rotura circular… y más cosas que se detallan en el informe.
 

Tanto el  informe sobre la rotura [pdf] como la respuesta oficial posterior [pdf] están disponibles on line, con conclusiones muy interesantes, como esta conclusión de la respuesta oficial:

As identified by the Mining Warden, the fundamental cause of the mine batter failure was a lack of sufficient expertise within the mining industry, both within the mine operator and external to the mine operator, to interpret the available information to TRUenergy.

Insufficient geotechnical and hydrogeological expertise is a symptom of a global skills shortage in these professions. In considering how to best address this problem, Government agrees with the key findings of the Mining Warden to enhance and supplement processes and procedures to respond to the changing environment and address the information gaps resulting from the skills shortage in the mining sector. Such information gaps, if left unremedied, may lead to significant adverse environmental, social or economic outcomes.

 

Más información: