Una red dinámica contra… ¿suicidios?

No, no es un edificio en construcción, es una fábrica de Foxconn en China, más concretamente en Langfan, en la provincia de Hebei, y la red (no muy dinámica) es la solución que han encontrado “los de arriba” para evitar que sus empleados se sigan suicidando, también desde arriba.

Una fotografía de Jason Lee para REUTERS con fecha 3 de agosto de 2010.

La imagen plantea dos cuestiones, una de tipo práctico y otra de tipo analítico (deformación profesional, supongo):

Desde un punto de vista práctico, no parece una solución muy acertada, sería más efectivo cerrar las ventanas y los accesos a la azotea, si alguien quiere suicidarse dudo que esa red le hiciera cambiar de idea, más que nada porque bastaría con tomar un cierto impulso horizontal en el momento del salto para que la trayectoria parabólica de la caída lo alejara de la red.

Alguien podría objetar que entonces caería sobre el jardín y que, si lo que busca es terminar rápido, sería mejor acertar en una superficie dura pero, francamente, yo creo que si consigue evitar la red se mata… caiga donde caiga.

Un ejemplo de lo que puede alejarnos de la red un pequeño impulso horizontal al caer desde 6 metros.

Y desde un punto de vista analítico… pues tampoco me convence. A ver, hagamos números, considerando un peso medio de chino de 60 kg y unos 15 metros de caída libre, el presunto suicida llegaría a la red con una energía cinética de unos 9 kJ, un valor no muy elevado si hablamos de barreras dinámicas para caídas de rocas en carreteras, de hasta 5000 kJ, pero si superior al máximo permitido por la normativa en vigor, de 7 kJ.

Las normas al respecto, las UNE-EN 1263-1 y 1263-2, no permiten caídas desde más de 6 metros, es decir, dos forjados por debajo del nivel de trabajo. La condición de 7 kJ se obtiene suponiendo una masa de 100 kg cayendo desde 7 metros (los 6 metros de caída y un metro adicional correspondiente al cdg de la persona), pero ese valor es para redes tipo V (también llamadas “horcas”), porque para redes horizontales de tipo T (o “bandejas”), la energía máxima está limitada a 6,4 kJ.

Además, hay un problema añadido, y es que no se trata únicamente de parar la caída, sino de hacerlo de un modo “flexible” para no matar al suicida al cogerlo, y ahí es donde la cosa se complica.

Se supone que para evitar daños al organismo, el peso de caída multiplicado por el factor de impacto de la red debe ser menor de 17 kN, pero en la normativa las ménsulas que sujetan la red horizontal están apoyadas por debajo de la red, es imposible pegarse con las barras al caer, mientras que en el caso chino las ménsulas están ancladas al forjado al mismo nivel que la red… vale, si, sería mala suerte que el suicida cayera sobre la ménsula, pero si lo hace no veas cómo lo puede dejar todo…

  Red de seguridad de bandeja o tipo T, con las ménsulas por debajo de la red

Resumiendo, se me ocurren tres alternativas:

  1. Que todavía no han probado su solución
  2. Que únicamente está puesta como “elemento disuasorio”
  3. Que sólo pretenden evitar que los suicidas caigan sobre el resto de trabajadores (aunque no sé qué es peor, porque ir a trabajar viendo a alguien enganchado ahí arriba tampoco debe ser agradable… vamos, que ese día no almuerzas, precisamente)

Ah, por cierto, Foxconn fabrica iPhones, iPads y cosas de esas.

 

Tres enlaces más relacionados con el tema:


Fallo en muro de escollera en Busot, Alicante

La diferencia básica entre un muro de escollera (estructural) y un paramento o encachado de escollera (ornamental) es el número de bloques que componen cada una de las hiladas. Para garantizar un comportamiento estructural, cada hilada debe estar formada, al menos, por dos bloques de escollera. Y siempre, en todo caso, debe rellenarse el trasdós con material granular.

En cualquier urbanización hay «muros» como el que traigo hoy al blog. Son más económicos, más bonitos y soportan mejor las deformaciones del terreno que los muros de hormigón, con un poco de suerte incluso se pueden cubrir de vegetación, todo son ventajas… si no tenemos en cuenta esa manía que tienen de caerse, por aquello de no ser estructurales.

El derrumbe se produjo el pasado lunes 20 de septiembre. Ha afectado a cinco viviendas, afortunadamente sin causar daños personales. Ocurrió justo antes de empezar a llover pero,  visto el relleno, es muy probable que esté causado por los empujes activos en el trasdós.

El muro estaba ahí desde 2005, la vivienda a la que pertenece todavía no está habitada ni tiene licencia. Según parece, había quejas desde hace tiempo pero, como siempre ocurre, eran únicamente verbales, nada por escrito. El primer vídeo da una idea general de la noticia, el segundo, con mucha mejor calidad (hasta 1080p), deja ver un poco mejor el relleno del muro, por lo que se ve, parece tener un único bloque por hilada, cantos a modo de filtro y después tierra natural.

 

 
Más información:

Se derrumba un chalé construido sobre una falsa montaña [ABC]

Cinco chalés desalojados al derrumbarse parte de un muro de contención en Busot [Información]

Busot da 24 horas al promotor de la vivienda que causó el derrumbe para que inicie las obras [Información]

Una colada de derrubios (debris flow) en Pakistán

Tras la colada de barro de California y la colada de derrubios de Atrani, presento hoy otra colada de derrubios (debris flow), esta vez en Pakistán, en el valle de Hunza, si, el mismo del deslizamiento y embalse de Attabad.

Como ya se ha comentado, la diferencia entre ambos movimientos radica en la granulometría del material transportado, por lo que resulta muy difícil clasificarlos de un modo exacto, ya que cambian en función de lo que vayan arrastrando en cada instante.

En este caso, el vídeo dura 7:22 minutos pero lo más interesante ocurre a partir del instante 0:50, cuando los espectadores de la orilla opuesta salen corriendo al ver la «granulometría» que se les viene encima , después de eso el vídeo ya es «más de lo mismo»…

Visto en geology.com


Terremoto en Christchurch, Nueva Zelanda

El terremoto del 3 de septiembre pasado en Christchurch, en la isla sur de Nueva Zelanda, ha pasado sin pena ni gloria por los informativos, pese a haber alcanzado una magnitud de 7,2 Mw (escala de magnitud de momento o MMS).

Nueva Zelanda es un país peculiar, tiene una intensa actividad sísmica pero también una gran tradición de construcción con madera y adobe (casi el 90% de las viviendas residenciales), por lo que cuenta con normativa de construcción antisísmica desde hace años, normativa que parece haber funcionado, ya que no ha habido víctimas mortales.

Por desgracia, los informativos consiguen más audiencia si hay imágenes «morbosas»… ergo, no ha sido un terremoto tan ”mediático» como otros.

Una fotografía de Rob Griffith para Associated Press, vista en Photos of the Day
Los primeros estudios se han centrado en averiguar por qué los movimientos observados en superficie no se corresponden con las fallas conocidas, más que nada porque eso indicaría que la estructura de la zona es todavía más compleja de lo que se pensaba. Como han dicho: «hasta el sábado pasado nada hacía pensar que hubiera una falla activa justo ahí«.
Una de las cosas que más me ha sorprendido cuando buscaba información ha sido esta interesante vista aérea a lo largo de 22 km de fracturas, con desplazamientos horizontales de 4 metros y saltos verticales de hasta 1,50 metros, todo ello en calidad 1080p:

Y así ha quedado la ciudad más afectada, Christchurch, a 30 km del epicentro (70 km según otras fuentes):

Más información:

CNN

New Zeland Herald.

El País

Galería fotográfica en El País