¡¡ Feliz cumpleaños, montmorillonita y bentonita !!

Wilbur C. Knight, en 1898


El bosque de Skund […] era el único bosque en todo el universo que se llamaba, en el idioma local, «Tu Dedo, Idiota», pues tal es el significado literal de la palabra Skund.
El motivo de esto es, por desgracia, de lo más vulgar. Cuando los primeros exploradores procedentes de las tierras cálidas alrededor del Mar Circular se adentraron en las gélidas llanuras interiores, rellenaron los huecos de sus mapas por el sistema de agarrar al nativo más cercano, señalar hacia algún punto geográfico distante, hablar en voz muy alta y clara, y escribir cualquier cosa que les dijera el risueño interrogado. Así, generaciones de atlas inmortalizaron rarezas geográficas como «Pues Una Montaña», «No Lo Sé», «¿Cómo Dices?» y, por supuesto, «Tu Dedo, Idiota».
Nubes ominosas se arremolinaron en torno a la cumbre pelada del monte Oolskunrahod («¿Este Imbécil Nunca Ha Visto Una Montaña o Qué?»)
Terry Pratchett, La Luz Fantástica (1986)

 

Es vox populi que vox populi significa «la voz del pueblo», que canguro significa, en realidad, «no lo sé» y que Yucatán quiere decir, en el idioma local, «no le entiendo», siendo estos dos ejemplos una prueba fehaciente de que la ficción de Sir Terence Pratchett, por cómica que resulte, tiene muy poco que hacer ante la cruda realidad. Los nombres de las cosas se ponen preguntándole al nativo, y si no hay nativo, se dedican o se inventan.
 
Pues bien, ya que hablamos de nombres, comunico a la peculiar audiencia de este no menos peculiar blog que, justamente hoy, 16 de noviembre de 2011, se celebra el cumpleaños nominal de un mineral, la montmorillonita, que cumple 164 años, y con una probabilidad de acierto del 0,274% (más o menos), el cumpleaños también nominal de la arcilla compuesta por ese mineral, la bentonita, que ya tiene 113 añitos.
 
¿No te lo crees?, sigue leyendo, alma descreída.
 
En el caso de la montmorillonita se sabe incluso el día exacto de su bautizo no oficial, fue el 16 de noviembre de 1846, en una sesión de la Societé Géologique de France en la que Lubin Mauduyt (1782-1870), director del Instituto de Ciencias Naturales de Poitiers (Museo, según otras fuentes), comunicó el descubrimiento en Maison-Dieu, cerca de Montmorillon (Francia), «de una sustancia que, aún sin asegurar que fuese inédita, no había podido relacionar con las descritas en los tratados de mineralogía consultados» y que, en contacto con el agua «se convierte en una especie de pasta que al cabo de cierto tiempo se hace en parte gelatinosa«.

El artículo lleva por título «Un mot sur un morceau de quartz d´une variété particulière, ainsi que sur une substance minérale trouvée dans le department de la Vienne», así que es muy probable que todo lo anterior lo dijera en un perfecto y gutural francés del s. XIX.

Mauduyt propuso llamar a esta sustancia montmorillonniste, aunque tuvo que esperar tres años para ver reconocido su descubrimiento, porque primero fue clasificada como confolensita, más tarde como haloysita, y hasta 1850 no se denominó oficialmente, montmorillonita, término propuesto por Damour y Salvetat, encargados de estudiar la nueva sustancia.


Estrictamente deberían ser 165 años, pero como el artículo se publicó en el boletín de 1847 y lo escrito es lo que cuenta, lo dejaremos en 164 años. 

Retrato de Lubin Mauduyt

 
Por su parte, la bentonita también cambió de nombre un par de veces. En 1830, un trampero franco-canadiense llamado Emile Pascal comprobó que los indios la usaban como jabón, grasa, impermeabilizante e incluso comida, así que decidió explotarla con el original nombre de pascalita (como trampero sería buenísimo, pero escogiendo nombres era de lo más típico). 

Unos años después, en 1888, el mayor productor de pascalita de la zona era un tal William Taylor, de Rock Creek, que la vendía con fines cosméticos con el nombre de… ¿lo adivináis?, ¡¡ correcto !!, taylorita. Otras fuentes dicen que recibió el nombre por encontrarse en grandes cantidades en el Rancho Taylor, pero teniendo en cuenta que Rock Creek tenía 91 habitantes por aquel entonces, es muy probable que el rancho fuera del propio Taylor, así que todo queda en casa. 

Sin embargo, este nombre no iba a ser tampoco el definitivo, porque cuando Wilbur Clitont Knight (1858-1903), profesor de geología en Wyoming, se dispuso a estudiar la taylorita, comprobó que el nombre ya estaba en uso. ¿Qué hacer entonces?, pues como en esto de poner nombres interesa que la aplicación sea biyectiva, que si no es un jaleo, Knight fue expeditivo. En Fort Benton (Montana, EEUU) había grandes depósitos de ese “material” y la población se llamaba así desde hacía poco tiempo (hasta 1850 se llamó Fort Lewis) así que no había posibilidad de error, escogió el nombre de bentonita y lo comunicó por escrito en un artículo del Engineering and Mining Journal de 1898 titulado “Description of Bentonite, a new variety of clay”.

O sea, que la bentonita como tal cumple 113 años.

Ah, por cierto, Rock Creek tenía dos comercios en 1888, uno era el de William Taylor, el otro pertenecía a Charles… Clay (arcilla), vamos, que todo queda en casa. 
 

Wilbur C. Knight, en 1898Wilbur Clitont Knight en 1898, quizá pensando en el asunto

 
 
Todo el que quiera ampliar la información queda remitido a este artículo de la Revista de Obras Públicas de junio de 1997 escrito por Leopoldo Bisbal -al que aprovecho para saludar-, y a este otro de 2006, “Mythique montmorillonite” que, como su nombre ya permite sospechar, está en francés, aunque no añade nada novedoso.
 
Una lástima que estas cosas no se pregunten en el Trivial, ¿verdad?

Fernando Carneiro y el Ensayo Brasileño, 68 años de Tracción Indirecta

Hoy, 15 de noviembre de 2011, se cumplen diez años de la muerte de Fernando Luiz Lobo Barboza Carneiro (1913-2001), ingeniero brasileño que, entre otros muchos méritos y realizaciones, desarrolló el “Ensayo de Tracción Indirecta”, conocido internacionalmente como “Ensayo Brasileño”.

El ensayo brasileño tiene el mismo punto de partida que los ensayos de plasticidad de Casagrande, la construcción de aeropuertos durante la Segunda Guerra Mundial. Para Casagrande el problema eran los campos de aterrizaje de tierra de las islas del Pacífico, para Carneiro los pavimentos de hormigón en Brasil, complicados de ensayar.

La inspiración existe, pero debe pillarte trabajando, y así es como cogió a Carneiro. En 1943, Rio de Janeiro se encontraba en plena remodelación urbanística, y como siempre pasa en estos casos, algunas cosas no encajaban en la nueva ordenación. Por ejemplo, la pequeña iglesia de San Pedro, de 1732, que ahora estaba justo en medio de lo que debía ser la Avenida Presidente Vargas. Como dijo Don Quijote la noche que entró a tientas en El Toboso, “con la iglesia hemos dado, Sancho”.

La iglesia, en medio de la Avenida, fastidiando los planes… urbanísticos

Trasladar una iglesia no es algo tan descabellado, ya se había hecho otras veces, así que encargaron el trabajo a una empresa especializada que ya ha aparecido en este blog, Pilotes Franki. El problema es que estos traslados se realizan sobre rodillos de acero, y en tiempo de guerra (recuerdo, 1943, en plena 2ª Guerra Mundial) toda la producción de acero estaba destinada a la industria bélica… vale, no había acero, la cuestión era ¿podía hacerse sobre rodillos de hormigón de 60 cm de diámetro?

Esto es lo que tenían pensado hacer, pero con rodillos de hormigón

Los rodillos de acero se calculaban mediante la fórmula de Hertz, pero el hormigón no es igual que el acero, así que encargaron a Carneiro que lo verificara… y lo que Carneiro verificó es que los rodillos cargados a compresión se rompían a tracción a través de fisuras verticales, de ahí la acertada denominación de “tracción indirecta”, sometidos a compresión, rompían a tracción.

Al final, entre el problema de los rodillos, el lamentable estado de la estructura, el elevado precio de la operación, el cachondeo generalizado (hasta una samba hicieron sobre el tema) y que Pilotes Franki tampoco se comprometía al 100% con el éxito de la operación, se decidió demoler la iglesia y zanjar el problema de raíz… pero Carneiro no se había olvidado de las probetas a tracción.

El planteamiento teórico puro del problema era conocido, era una variación del problema de carga lineal sobre un semiespacio elástico infinito, resuelto por Flamant en 1892 a partir de las ecuaciones de Boussinesq [ver más abajo]. Lo que había que comprobar era si el resultado era válido en la práctica, porque si, vale, las cargas “puntuales y lineales” se dibujan muy bien sobre el papel pero, a la hora de la verdad, la cosa se complica.

Los resultados no eran del todo exactos, pero era un ensayo fácil de realizar y con probetas de 15 cm de diámetro por 30 cm de longitud el error era tolerable, así que en septiembre de 1943 lo presentó en el 5ª Congreso de la «Associaçao Brasileira de Normas Técnicas (ABNT)” (curiosamente, diez años más tarde se supo que sólo dos meses después se había presentado en Japón -país enemigo en aquel momento- un procedimiento de ensayo muy parecido).

En 1947 el método se presentó formalmente en el “International Meeting of Materials Testing Laboratories” de París, donde ya empezaron a llamarlo ”essai brésilien”. Ese mismo año se fundaría la RILEM o “Réunion Internationale des Laboratoires et Experts des Matériaux, systèmes de construction et ouvrages”, organismo que el propio Carneiro presidiría en 1979 (como curiosidad, decir que Eduardo Torroja fue uno de los fundadores y su cuarto presidente, en 1951). El ensayo fue admitido por la American Society for Testing Material (ASTM) en 1962, por la International Society for Rock Mechanics (ISRM) en 1978, y por la International Organization for Standardization (ISO) en 1980.

En España el ensayo tiene varias “versiones”. Para hormigones la norma vigente es la UNE EN 12390-6:2001, en la que ya ha desaparecido el subtítulo de “ensayo brasileño” que todavía mantenía la derogada UNE 83-306-1985, para mecánica de rocas hay una UNE 22-950-90 [2] y una NLT 253-91. En EEUU corresponde a la ASTM C496-11.

En lo que respecta a la geotecnia, en el campo de la mecánica de rocas el ensayo brasileño todavía tiene mucho que decir. Si tienes ganas de leer sobre el tema puedes seguir con este artículo del International Journal of Rock Mechanics and Mining Sciences [pdf] o con este otro del International Journal for Numerical and Analytical Methods in Geomechanics [pdf] en el que se propone determinar las propiedades elásticas de probetas de roca mediante ensayos brasileños y una serie de iteraciones, tipo “back analysis“. El tema queda fuera de mis posibilidades (no me planteo tener una prensa de ensayo en casa, no sabría dónde ponerla y, además, no me pega con los muebles) pero quizá pueda servir de inspiración, sería un trabajo interesante.

La mayor parte de esta entrada se ha sacado de este artículo del RILEM Bulletin con motivo del fallecimiento de Fernando Carneiro en 2001, el blog Coisas da Arquitetura, y estas notas de clase del Prof. Eduardo C. S. Thomaz, del Instituto Militar de Engenharia.

———————  Peligro, teoría de aquí en adelante ——————–

La solución real del problema tiene en cuenta las dimensiones de la zona de apoyo de la carga y no es lo que se dice intuitiva, precisamente (puedes comprobarlo en este artículo del International Journal of Mechanical Sciences [pdf]), pero la solución teórica del problema con carga puntual no es tan complicada, simplemente hay que resolver el problema de Flamant dos veces, en tensión plana (la segunda con un cambio de ejes), aplicar después el principio de superposición entre los dos estados y, por último, un tercer estado que elimine las fuerzas exteriores. Mis compañeros de la ETSICCP de Valencia quizá lo recuerden, fue el problema de la parte de Elasticidad del examen final de junio de 1996 de Resistencia de Materiales, Elasticidad y Plasticidad.

Si quieres ver la solución paso a paso puedes consultar, por ejemplo, las páginas 185 a 189 de la primera edición del Elasticity Theory, de Martin H. Saad. La distribución de tensiones tangenciales del problema es, casualmente, la imagen de portada del libro.

PD: Parece que voy aprendiendo, he sido capaz de escribir sobre el ensayo brasileño sin caer en el chiste fácil de nombrar las ingles autóctonas, el vóley playa, las mulatas, Copacabana, Ipanema, los tangas, el carnaval, la Bossa nova…

Indexadores de archivos: Everything y Locate32

Recomendar programas es muy personal, lo que uno puede considerar útil puede ser una completa estupidez para otro, pero confiando en que alguien le saque provecho, quiero ir comentando en el blog ciertos programas interesantes para el trabajo de cada día, ese que no se ve pero que consume tiempo, nuestro valioso tiempo.

Voy a empezar por los indexadores de archivos, porque buscar archivos es algo que hacemos todos, nos guste o no, y porque todavía mucha gente sigue usando el lento buscador de Windows, una utilidad que para discos pequeños funcionaba relativamente bien (hace ya años) pero que para los discos actuales es desesperantemente lento.

Los indexadores no son buscadores, al menos, no exactamente. Los indexadores, como su nombre indica, indexan, por eso son tan rápidos, justamente, porque a la hora de buscar, lo hacen en ese índice que han creado, en lugar de recorrer una y otra vez todo el disco duro. Es más, son tan potentes indexando que a veces hay que decirles dónde no deben buscar…

Evidentemente, la utilidad de estos programas depende del modo en que se guarden los archivos. Indexan el nombre, repito, indexan el nombre del archivo, así que si eres de los que guardan las cosas en carpetas encadenadas, tipo:

Conferencias \ Madrid \ 1980 \ Jiménez Salas \ La inextricable levedad del módulo de balasto.pdf

sólo encontrarás el archivo buscando por inextricable, levedad, módulo o balasto. Mientras que si guardas ese mismo archivo como:

Jiménez Salas – La inextricable levedad del módulo de balasto (Madrid, 1980).pdf

es mucho más probable que lo encuentres, ya sea tecleando Jiménez, Salas, inextricable, levedad, módulo, balasto, Madrid o 1980.

Hay muchos programas indexadores, pero yo me voy a centrar en los dos que más he manejado: Everything y Locate32.

Hasta hace unos años mi opción preferida era Locate32. En la actualidad, Everything lo ha desbancado, de hecho, se carga al inicio de Windows y estoy tan acostumbrado a usarlo que ya no abro carpetas y más carpetas hasta encontrar un archivo, no hace falta, simplemente tecleo su extensión -para filtrar los resultados desde el principio-, empiezo a escribir su nombre y ya lo tengo localizado (para encontrar archivos mp3 es genial).

Everything es portable, actualiza sus bases de datos cada vez que se pone en marcha (tarda aprox. 15 segundos en reindexar mi disco duro de 1 TB) y se mantiene cargado en segundo plano, atento a cualquier cambio, consumiendo unos 6-25 MB de RAM durante ese proceso (es asumible). Tiene una interfaz muy sobria, centrada en la utilidad, admite expresiones regulares y, atención, sólo indexa discos formateados en NTFS, si el disco está formateado en FAT32 (llaveros USB, por ejemplo) no le hará ni puñetero caso.

Se puede descargar desde su web, aunque hay que bajar este archivo para ponerlo en español. En caso de duda, aquí están las Frequently Asked Questions.

Esta es la escueta apariencia de Everything:

Si Everything es tan cómodo, ¿por que recomiendo también Locate32 ?

Pues porque, aún siendo muy parecidos, hay ciertos aspectos en los que Locate32 supera a Everything:

  • Permite imponer condiciones (archivos entre determinadas fechas o de ciertos tamaños)
  • Admite vistas en miniatura, modo que Everything no tiene y que para fotografías viene muy bien
  • Indexa tarjetas de memoria y llaveros USB formateados en FAT32
  • Permite guardar (preseleccionar) búsquedas frecuentes

Por desgracia, Locate32 no actualiza los cambios en tiempo real, hay que hacerlo manualmente (vía menú o pulsando F9) o bien fijarle un intervalo temporal para que lo haga de modo automático. Además, su autor no parece muy dispuesto a hacer cambios, ahora que se ha ido a Nueva Zelanda y se ha pasado al Mac (lo dice aquí).

Descargar Locate32:  Con instalación   –    Portable   –   Archivo de lenguaje español

Esta es la apariencia de Locate32, algo más completa:   [aquí hay más capturas de pantalla]

Si te gusta esta manera de trabajar quizá te guste Launchy, es un concepto parecido, pero con programas, tecleando su nombre, en lugar de ir pulsando iconos. A mi no ha llegado a engancharme pero reconozco que es cómodo.

Ah, por cierto, los dos programas admiten donaciones, si te parecen útiles y quieres hacérselo saber a sus creadores, una donación es la mejor recompensa para su esfuerzo.

—————  En resumen  —————-

Everything, a favor:

  • Es gratuito
  • Tiene versión portable, sin instalación
  • Monitoriza los cambios en tiempo real
  • Entorno minimalista, muy centrado en la utilidad
  • Admite expresiones regulares
  • Se integra en el menú contextual de carpetas

Everything, en contra:

——————————————-

Locate32, a favor:

  • Es gratuito y Open Source
  • Hay versión portable, sin instalación
  • Indexa también particiones FAT32, aunque la opción está algo escondida, eso si
  • Permite vista de miniaturas, muy útil para buscar fotografías
  • Más cómodo si necesitas imponer condiciones de tamaño de archivo o fechas
  • Hay versión para 32 y 64 bits
  • Se integra en el menú contextual de carpetas

Locate32, en contra:

  • Hay que actualizar los índices manualmente o configurarlo para que se actualice a intervalos.
  • Hay que descargar este archivo para ponerlo en español
  • Su autor está en Nueva Zelanda y no le va a hacer mucho caso los próximos cuatro años (no es broma, puedes leerlo aquí).

 

La gran zanja de Barberà de la Conca

Un atento lector, Miquel Riutort, me ponía sobre aviso hace unos días del extraño fenómeno que está afectando al pequeño pueblo de Barberà de la Conca, en Tarragona, pero si en el cómic de Astérix era una disputa tribal la que separaba el pueblo, aquí se trata de una grieta… una grieta muy obstinada.

La grieta se detectó en agosto de 2010 y desde entonces ha alcanzado una longitud de 200 metros y una anchura media de 4 cm, llegando a alcanzar los 10 cm en algunos puntos. Afecta ya a 40 edificaciones, entre ellas la iglesia de Santa María, lo que ha obligado a cerrar tanto la iglesia como el acceso rodado a la zona afectada. Para colmo, son edificaciones antiguas con cimentaciones muy someras, lo que complica todavía más la situación.

A petición del ayuntamiento, el Instituto Geológico de Catalunya ha hecho dos informes, disponibles en pdf en la página web del ayuntamiento:

  • El informe preliminar de enero de 2011 (memoria + anejos) tiene cuestiones interesantes. Según parece, los vecinos detectaron las primeras grietas tras una “sacudida o pequeño movimiento del suelo”, pero en los registros sísmicos no aparece nada, lo que indicaría que se trata de un fenómeno muy local. El informe hace un inventario de grietas, constata que el nivel freático se mantiene constante y confirma que las grietas (de 175 metros, en ese momento) sólo presentan componente horizontal. Concluye recomendando, lógicamente, un estudio más detallado.
  • El segundo informe (pdf – 2 MB), de marzo de 2011, constata la aparición de una segunda grieta, casi paralela a la primera, de 85 metros de longitud y un aumento de longitud de 40 metros en la grieta inicial. Mediante catas, reconoce un terreno formado por gravas carbonatadas, lutitas y vetas de yeso. Mide movimientos de hasta 58 mm/semana en algunos puntos, confirma que hubo lluvias importantes los meses anteriores y concluye diciendo que se trata de una zona con un «riesgo geológico alto» por un movimiento de tierra activo, por lo que recomienda instalar inclinómetros para monitorizar los movimientos y comprobar su alcance y desarrollo.
  • La tercera fase consta de cuatro sondeos con inclinómetros y piezómetros. Comenzó a finales de septiembre de 2011 (nota de prensa) y está previsto que dure dos meses, así que todavía no hay resultados.

 
La noticia ha salido en algunos medios, como El País, RNE-5 y TV3. En el caso del vídeo de TV3 (en catalán), la noticia empieza a partir del minuto 8 y, francamente, el planteamiento que hacen del tema es “peculiar”, menos mal que Ramón Ribas, alcalde de Barberà de la Conca, y Joan Escuer, Presidente del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos de Cataluña, son muy prudentes y cautos en sus respuestas y se mantienen lejos de cualquier sensacionalismo, porque, bueno, el cruce de brazos de la presentadora casi al final de la entrevista (22:23) es bastante explícito…

-Se supone que la página de TV3 permite enlazar sus vídeos, pero no consigo que funcione. Puedes ver el vídeo en este enlace o descargarlo en formato mp4 y verlo más tarde desde aquí (son 100 MB, aviso)- 
 
PD: A los lectores de Castellón (me consta que los hay) les recuerdo que tienen (o tenían) un caso muy similar en Puebla de Arenós.