Resistencia a corte sin drenaje vs profundidad

La resistencia a corte sin drenaje aparece en los textos técnicos como su o cu dependiendo de cómo la consideremos, si como una resistencia (shear) o directamente como una cohesión.
Se trata de una de las propiedades más importantes del terreno, ya que gran parte de los diseños y dimensionamientos se hacen en condiciones no drenadas (a corto plazo), considerando esta hipótesis como la más desfavorable.
Lo malo es que, a pesar de ser su importancia, la resistencia a corte sin drenaje no es algo intrínseco del terreno, sino que depende de la humedad y del historial de tensiones, y tomar un valor incorrecto puede ser muy peligroso, mucho.
Por suerte, hay algo que sí es «casi» intrínseco, su relación con la tensión actuante, aunque, como ocurre siempre en geotecnia, y en mecánica de suelos en particular, la relación estrictamente teórica se basa en considerar ciertas hipótesis que el terreno se empeña en no cumplir, material hiperelástico, deformación plana, régimen plástico, corto plazo… vamos, lo de siempre.
La solución teórica es trivial y ya ha salido en este blog, tomando las ecuaciones de Hooke e imponiendo una hipótesis de deformación plana, se llega a una expresión de la forma:
Si esta expresión se aplica al caso de un elemento de suelo cohesivo tomado a una profundidad z cualquiera, a corto plazo y en régimen plástico se obtiene lo siguiente:

 

 

 

Para los valores habituales del coeficiente de Poisson -entre 0,20 y 0,35- esta relación, también llamada resistencia a corte sin drenaje normalizada (normalized undrained shear strength), proporciona valores comprendidos entre 0,23 y 0,37, similares a los obtenidos en algunos estudios.

 

Relación Datos Autor
Arcillas blandas
(con vane test)
Mesri, 1975
Arcillas inorgánicas
Larsson, 1980
Arcillas blandas sedimentarias (IP<60)
Larsson, 1980
Todo tipo de arcillas
Jamiolkowski et al., 1985
Arcillas blandas sensitivas
Burland, 1990
Arcillas lacustres
(en kPa)
Windisch y Yong, 1990
Arcillas marinas
(en kPa)
Windisch y Yong, 1990
Arcillas marinas
(en kPa)
Windisch y Yong, 1990
Arcillas escandinavas
(en kPa)
Windisch y Yong, 1990
Arcillas blandas lacustres
Scherzinger, 1991

 

Por desgracia, los suelos que nos encontramos en la vida real no siempre son homogéneos, la naturaleza es caprichosa y la composición del terreno, variable, por lo que estas relaciones se han ido «refinando» teniendo en cuenta la humedad, la plasticidad, el ángulo de rozamiento interno, la razón de sobreconsolidación (OCR), etc.

 

Relación
Datos
Autor
Arcillas NC (IP>10)
Skempton, 1954
Arcillas NC (IP<60)
Skempton, 1957
Arcillas escandinavas, (LL>40)
Hansbo, 1957 y Bowles, 1984
Arcillas NC
Bjerrum y Simons, 1960
Arcillas NC
Bjerrum y Simons, 1960
Todo tipo de arcillas
Lambe y Whitman, 1969
Arcillas escandinavas
Larsson, 1977
Arcillas canadienses
(IP<60 y vane test)
Leroueil et al., 1983
Arcillas NC
Wroth y Houlsby, 1985
Arcillas NC
Wroth y Houlsby, 1985
Arcillas escandinavas
(en kPa)
Windisch y Yong, 1990
Arcillas escandinavas
(en kPa)
Windisch y Yong, 1990

 

Podría poner más, pero creo que la intención ha quedado ya bastante clara.
¿Por qué hay tanta variación en los resultados?
Por muchas razones, la propia variabilidad del terreno, el porcentaje de finos, el tipo de arcilla, la alteración de la muestra durante su perforación y extracción, el historial de tensiones y, muy importante también, el ensayo con el que calculemos cu, ya que no se obtienen los mismos valores con un Vane, ensayo in situ, que con un Triaxial, un Corte Directo o una Resistencia a Compresión Simple, ya en laboratorio.


¿Qué valor tienen entonces estas correlaciones?
Como diríamos coloquialmente, sirven para saber «por dónde van los tiros», o sea, para tener una idea aproximada de los valores que «deberíamos» obtener y saber si vamos bien o no. Diferencias muy acusadas respecto de los valores esperados pueden indicarnos la presencia de zonas preconsolidadas o infraconsolidadas, rellenos, cambios del nivel freático, desecación, etc.
Por cierto, estas relaciones también pueden ser muy útiles para comprobar si los datos han sido «manipulados», algo más frecuente de lo que se piensa…

 

Leonardo Zeevaert Wiechers, 1914-2010

No es habitual conocer al ingeniero de una obra, lo normal es conocer al arquitecto de prestigio que se lleva el mérito, en algunos casos de forma tan «inadecuada» que incluso tiene que pedir disculpas públicamente, como le ocurrió a Sir Norman Foster al «apropiarse» de la autoría del viaducto de Milleau, del ingeniero francés Michel Virlogeux.

En el ámbito de la geotecnia, el nombre de Leonardo Zeevaert, fallecido ayer martes (16-feb-2010) a los 95 años de edad, está unido a una cimentación, la de la Torre Latinoamericana de ciudad de México, un rascacielos de 183 metros de altura sobre un pésimo terreno y en zona sísmica… todo un reto que Zeevaert supo resolver mediante pilotes flotantes y que lleva ya más de 50 años en pie, superando durante este tiempo movimientos sísmicos de hasta 8,1 grados (escala Richter) en el terremoto de septiembre de 1985.

Torre Latinoamericana, de Leonardo Zeevaert

Leonardo Zeevaert Wiechers estudió Ingeniería Civil en la Universidad Autónoma de México, posteriormente amplió su formación cursando estudios de posgrado en el MIT, con Donald Taylor y, ya más tarde, con Karl Terzaghi. Fue el primer profesor de Mecánica de Suelos e Ingeniería de Cimentaciones de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, fundador y primer presidente de la Sociedad Mexicana de Mecánica de Suelos (entre 1954 y 1968) y vicepresidente de la Sociedad Internacional de Mecánica de Suelos entre 1961 y 1965. Desde 1986 era profesor emérito en la UNAM.

Como decía en una entrevista del año 2005“Algunos jóvenes estudiosos no saben lo que cuesta, en tiempo y esfuerzo, perfeccionarse en la práctica profesional. Yo les digo que a mis noventa años de una vida de estudio y dedicación, todavía no puedo decir que domino la materia a la perfección”.

Más información:

Leonardo Zeevaert (wikipedia)

La Torre Latinoamericana (wikipedia)

EJGE Hall of Fame of Geotechnical Engineers (en español)

La Torre Latinoamericana, construcción y comportamiento

La Torre Latinoamericana, álbum de construcción

Como curiosidad, en la versión del 2008 de la película «The day the earth stood still» (traducida como «Ultimátum a la Tierra» o «El día que la tierra se detuvo», según países), la Torre Latinoamericana también recibe su preceptiva dosis de destrucción, tan habitual de este tipo de películas.

El impresionante deslizamiento de ladera de Maierato, Italia

Como ya sabemos, para la prensa «los taludes se caen porque llueve«, sin necesidad de cálculos de estabilidad o modelos constitutivos extraños. Bajo ese razonamiento, la tierra ya debería ser plana a estas alturas pero, bueno, la vida es así, otra noticia de taludes que se caen porque llueve «incesantemente», esta vez en Italia.

2010-02-16-Maierato-landslide

Fotografía de la agencia EFE, en El País

En Maierato, Calabria (Google Maps), ayer evacuaron a unas 200 personas y hoy al resto de la población, unas 2.300 personas, al venirse abajo la ladera en la que se asienta el pueblo.

El vídeo es realmente impresionante. Se puede ver como el terreno fluye pendiente abajo sin que nada ni nadie lo detenga. Como ya dije cuando puse el vídeo del deslizamiento de Polk County, Tennessee, si estos fenómenos se estudian como fluidos, es por algo.

 

Destaco un párrafo de la noticia de El País:

El pasado mes de octubre, un corrimiento de tierras similar en la zona de Messina (Sicilia) costó la vida a 21 personas y dejó un centenar de heridos. La prensa italiana recogió entonces la opinión de algunos expertos, que denunciaron el descontrol urbanístico en la región y el incumplimiento de las normas de la construcción. Según la asociación Coldiretti, más de ocho ayuntamientos de cada diez en la provincia de Messina están en riesgo de aludes y corrimientos. La causa, según la organización que reúne a profesionales del sector, es también la fuerte urbanización que ha sufrido el territorio. No sólo en la provincia de Messina. El 70% de los ayuntamientos en Italia -5.581- están en riesgo hidrogeológico: 1.700 corren riesgo de derrumbes, 1.285 de aluvión, y 2.596 están amenazados por los dos peligros.

Evidentemente, la «presión urbanística» y la «mala construcción» tendrán parte de culpa, como la tienen también los que han autorizado esa «presión«, han dado las licencias de obra, han certificado como buena esa «mala construcción» y ahora están mirando hacia otro lado, ¿no?

Más información:

– La noticia en El País

– La noticia en El Mundo

Un vistazo al laboratorio de mecánica de suelos de Karl Terzaghi en 1935

Dicen que el hambre agudiza el ingenio, que la necesidad es la madre de la invención y que en tiempo de guerra todo hoyo es trinchera (claro que también decían que la vivienda nunca bajaría y que alquilar era tirar el dinero). Dichos aparte, algo de cierto hay en que la necesidad aviva el ingenio. En la imagen se puede ver el laboratorio de mecánica de suelos de Karl Terzaghi en el Technische Hochschule de Viena, preparado por el propio Arthur Casagrande un año antes del primer Congreso de Mecánica de Suelos e Ingeniería de Cimentaciones, celebrado en Harvard en junio de 1936.

Laboratorio de mecánica de suelos de Karl Terzaghi en 1935

Poco tiempo después, tras una confusa discusión con Albert Speer y el propio Adolf Hitler sobre la cimentación de los nuevos edificios del Tercer Reich, Terzaghi decidió hacer las maletas y asentarse definitivamente en Harvard [aunque esa es su versión, claro, según otros esa discusión nunca tuvo lugar, sólo lo dijo por presumir y si se marchó fue para olvidar el «escándalo Fillunger», mayormente].

Es increíble que esta gente, con cuatro aparatos primitivos, casi prototipos, fuera capaz de entender el comportamiento del suelo y hoy en día, 75 años después, cuando cualquier laboratorio comercial de geotecnia está muchísimo mejor equipado, algunos no sean capaces de hacer bien un simple edómetro.

Y es que, como diría un actor porno, no basta con tener el equipo, también hay que saber usarlo.

La foto está sacada de aquí

Excel, ¿cómo ocultar el cero en el eje de coordenadas?

A veces, cuando los dos ejes de una gráfica parten de cero o se hace alguna composición de gráficas, puede ser recomendable eliminar uno de los dos ceros (o incluso los dos), lo malo es que en la ayuda de Excel no queda muy claro cómo hacerlo.

Para conseguirlo hay que pulsar el botón derecho del ratón sobre el eje, escoger «Formato de ejes…» y luego, en la pestaña «Número», bajar hasta la categoría «Personalizada», donde se debe escribir: #0;-#0;;

En este caso, tratándose de límites de plasticidad, basta con números enteros, si interesa tener decimales (dos, por ejemplo) hay que escribir: #,##00;-#,##00;;

Por cierto, si eres de los que prefieren los atajos de teclado, como yo, pulsando CTRL+1 en Excel ya se accede directamente a la ventana de formato (de celdas, ejes o lo que sea).