«El desmonte del Rabat, una rotura anunciada», por Manuel Romana

En noviembre de 1987, el talud del desmonte del Rabat cayó sobre la autopista AP-7 a la altura de La Font d’En Carròs, en Valencia. Lo curioso del asunto es que se trataba de una rotura anunciada y esperada, hasta tal punto que unos meses antes se había preparado ya una variante de 1 km de longitud, descartadas otras soluciones mucho más caras.

El desmonte en 1987 con la variante provisional, de dos carriles

La comarca de La Safor, en el límite entre Valencia y Alicante, es conocida por sus playas, pero también por su exagerada pluviometría y el pésimo comportamiento geotécnico del terreno, casi marjal en muchos puntos. Este mal comportamiento, unido a una gran densidad de poblaciones (31 municipios en 430 km²) obligaba a proyectar la Autopista del Mediterráneo, la actual AP-7, lo más pegada posible a las montañas.

Por desgracia, entre caminos, carreteras, acequias, campos y pueblos quedaba poco sitio para la autopista y, para terminar de arreglarlo, presiones locales “cambiaron” la traza del proyecto una vez empezadas las obras, obligando a hacer un desmonte en un pequeño cerro (El Rabat) que presentaba señales de movimientos previos… vamos, que la cosa no pintaba nada bien.

El desmonte en Google Maps (enlace) con la variante definitiva (2002)

Si tenemos un talud inestable con señales evidentes de haberse movido, más nos vale olvidarnos de los parámetros pico y trabajar con parámetros residuales, lo malo es que quitar peso en la parte inferior creando un desmonte tampoco es lo más aconsejable, que digamos.

En principio, mientras no aumente el peso en la parte superior del talud no debería haber problemas… desgraciadamente, la lluvia es agua, el agua pesa, cuando el talud se satura, pesa todavía más y la lluvia en La Safor es como la española cuando besa, porque allí “cuando llueve, llueve de verdad”.

Cronología de los acontecimientos:

  • Noviembre de 1985, se registran 500 mm de lluvia en 24 horas, caen algunos tramos del talud, se parchean y todo arreglado, aquí no ha pasado nada, venga, circulen.
  • Abril de 1986, saltan las alarmas, el desmonte se mueve, es un hecho. Se instrumenta el talud con 23 sondeos, 12 bases topográficas y 9 inclinómetros.
  • Noviembre de 1986, la grieta se ha abierto 260 mm en 200 días. Se delimita la zona inestable, tiene un desnivel de 80 m, una anchura de 150 m, un espesor de 20 m y todos los boletos para caerse, la cuestión es ¿cuándo…?
  • Septiembre de 1986, a la vista de los resultados del modelo de predicción, se aconseja la construcción de una variante.
  • Verano de 1987, se construye la variante… por si acaso aciertan, que es una autopista de peaje y el cliente manda.
  • Noviembre de 1987, se abre el grifo, 817 mm en 24 horas, record nacional de pluviometría en España, todavía no superado… el talud cae sobre la autopista.

La previsión temporal del deslizamiento y el análisis de la solución corrieron a cargo de Manuel Romana Ruiz, el mismo que firma este interesante artículo resumen presentado en el II Simposio sobre Taludes y Laderas Inestables de Andorra la Vella de 1988. La comunicación está dividida en dos partes, primero tiene un pequeño “estado del arte” de la parametrización temporal de deslizamientos (por supuesto, no falta el de Chuquicamata) y más tarde estudia la estabilidad del talud y el criterio de predicción a partir de las velocidades medidas en los corrimientos.

 
 
 

Vista actual (2008) desde La Font d’En Carròs (Fuente: Panoramio).

El túnel y la estratificación

En el pasado la orografía marcaba la ruta, un burro suelto indicaba el camino y la estructura del macizo rocoso sugería la forma más segura de atravesarlo. En el presente, la orografía sólo importa si es políticamente rentable, los burros siguen dictando el camino (algunas cosas nunca cambian) y los macizos rocosos se atraviesan cómo, cuándo y por dónde haga falta.

Las fotografías están tomadas en la carretera A-2403, cerca del Parque Geológico de Aliaga, en Teruel, zona mencionada ya en aquella entrada que dediqué a la rugosidad de las juntas, y en apenas unos metros de trazado nos permiten ver cómo el terreno es atravesado de forma paralela, perpendicular y oblicua a la estratificación, siendo este último el caso más delicado, por la posible formación de cuñas.

[Pulsa sobre las fotografías para verlas mejor]

Las fotos son de Google Street View, mucho mejores que las mías, todavía de aquella época analógica en la que había que esperar varios días para descubrir un dedo tapando el objetivo, aunque en las mías el hastial de la segunda foto no estaba hormigonado, eso debe ser reciente.

Ya que estamos con el tema, ¿cuánto puede influir la estratificación?

Pues bastante, pero si se trata de cuantificarlo numéricamente, grosso modo, podemos echar mano de una clasificación geomecánica. Tomando la clasificación RMR de Bieniawski, por ejemplo, la orientación de las discontinuidades respecto de la traza del túnel se tiene en cuenta con un factor (tomado de la clasificación RSR de Wickham, Tiedemann y Skinner) que puede llegar a restar hasta 12 puntos sobre 100… no está mal.

Desprendimiento de rocas en el lugar exacto y en el momento oportuno

Predominan por la web los videos de deslizamientos y desprendimientos, con mayor o menor calidad en función del dispositivo de grabación, la pericia del operador y la cercanía al talud… y en cuanto a cercanía, el autor de este vídeo lo tuvo muy cerca, mucho, quizá demasiado, a tenor de los gritos. 

Lo filmó un motorista pensando que el peligro ya había pasado, ignorando que el talud simplemente esperaba tener un espectador con orejas (evidentemente, no quería que le pasara como al árbol y luego algún “iluminado” le viniera con eso de que “ah, pues si se cae y nadie lo escucha no hace ruido, hala y hala…”)

 Ocurrió en la Highway 14A, al este de Lovell (WY, USA), cerca del deslizamiento en timelapse con sorpresa que puse hace unos días. Más información en JH Underground (en inglés, of course).

Timelapse de un deslizamiento de ladera con sorpresa

Fotografía de Bradly J. Boner

Entre el sábado y el lunes pasado, un deslizamiento de tierras cortó las U.S. Highway 26 y 89 en Snake River Canyon, Jackson, USA. El movimiento fue “capturado” en vídeo por el Wyoming Department of Transportation y presenta dos particularidades, a cual más singular:

  • Primera: Es un timelapse. En realidad se trata de un movimiento mucho más lento y viscoso, las imágenes abarcan un intervalo de 30 minutos.
  • Segunda: La perspectiva engaña, como puede comprobarse a partir del segundo 25, en el que aparece en escena, ¡¡ sorpresa !!, un operario desplazándose sobre el terreno cual “Paul Atreides” sobre gusano de arena.

 

Añado algunas fotografías:

Fotografía de Ed Smith/WyDOT, vista en JH Underground

Fotografía de Ed Smith/WyDOT, vista en JH Underground
Fotografía de Ed Smith/WyDOT, vista en JH Underground

Se trata de la reactivación de un movimiento anterior. Tiene una extensión de 600 metros, con unos 12 metros de espesor medio sobre la carretera, ocupada en una longitud de 90 metros, y se calcula que puede haber movido unos 30.000 m³ de material. Más información en JH Underground (en inglés)

Para movimientos más rápidos, recuerdo que en este mismo blog está colgado el impresionante vídeo del deslizamiento de Maierato de febrero de 2010.

La Torre de Pisa ya está libre de andamios

La torre de Pisa, el tópico más típico de los asientos admisibles, el sancta sanctorum de la mecánica de suelos, se encuentra libre de andamios y ataduras tras 20 años de obras.

Fabio Muzzi / AFP – Getty Images / PhotoBlog

La ley de la gravedad es universal, la del ridículo suele ser nacional, y las de la perspectiva, locales, muy locales. Para muestra, “Pisa pushers”, un grupo de Flickr que recoge un punto de vista diferente de la torre…