Problemas durante el izado de una pasarela metálica en Omagh, Irlanda del Norte

Al proyectar una estructura se deben tener en cuenta todos los esfuerzos que pueden actuar sobre ésta durante su construcción, transporte, instalación, servicio… e imprevistos.

El vídeo se grabó el pasado 21 de febrero en Omagh, Irlanda del Norte. Se trata de una pasarela metálica (40 t), valorada en 900.000 £ (~ 1.037.871 €, a día de hoy) y, por lo que se ve, el imprevisto ha sido más económico que técnico. El izado de la estructura se había previsto con una única grúa (de 500 t), pero en el último momento se hizo con dos más pequeñas (una de 350 t y otra telescópica), sin tener en cuenta que levantar la estructura en tándem podría crear esfuerzos no previstos… deformando el puente.

Más información en UTV Northern Ireland.


Rotura de un túnel en Andoain (vídeo)

Que los túneles son obras (muy) peligrosas no lo discute nadie, y para ejemplo este vídeo de la rotura de un túnel en Andoain, Guipúzcoa, grabado hace un par de meses. Parece tratarse del túnel del tramo Andoain-Urnieta de la “Y” vasca, de 1.938 metros de longitud, y el fallo podría estar en el paraguas de micropilotes pero, a saber, el vídeo no da más información que su título…


Web 2.0 Una oportunidad y reto para los profesionales de la Ingeniería Civil

Me envía un tweet Félix Sacristán, de Inka Geoserveis (@Inka_3G) para decirme que me ha citado como ejemplo ¡¡ !! en una charla para el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Cataluña (CETOP).

Superada la vergüenza de poner mi nombre y una (retocada) fotografía ya sólo faltaba que me fueran citando por ahí, pero a todo cerdo le llega su San Martín. Según parece me cita como buen ejemplo, lo cual me deja algo más tranquilo. No creo serlo (tengo muchísimo que aprender todavía) pero como la presentación puede dar ideas, la pongo por aquí (hay algunas cosas en catalán, pero se entiende sin problemas).

Está hecha con Prezi y se titula “Web 2.0 Una oportunidad y reto para los profesionales. Las TIC’s aplicadas a la mejora de la profesión”.

Sobre las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, alias TIC, ya escribí hace unos meses. Sobre los profesionales de la ingeniería civil poco puedo decir que no se sepa ya. Son buena gente, de verdad, hablan de cosas muy raras pero se les coge cariño (entre nosotros, casi es mejor que no se prodiguen más por Internet, la red no está preparada para tanto talento concentrado).

Por muy poco… deslizamiento de tierras en Johnsons Landing, Canadá, 2012

Hace unas semanas, el 12 de julio, para ser más exactos, un deslizamiento de tierras en Johnsons Landing, en la Columbia Británica, Canadá, se llevó por delante varias casas, dejando cuatro muertos.

Un día después se produjo este otro deslizamiento, de menor tamaño, justo cuando las cámaras estaban preparadas… o casí.

 

Hay también un vídeo editado, con toda la historia, vistas aéreas y entrevistas:

 

Curiosamente, hoy publica The Landslide Blog una gráfica con la evolución temporal del número de fallecidos por deslizamientos durante los últimos 10 años, algo más de 40.000, sin  contar las víctimas por terremotos, demasiados, no cabe duda… ¿falta de información?, ¿exceso de confianza?, ¿el típico “pues nunca había pasado nada“?,  ¿mala gestión?…

Visto en GeoPrac.net, más información en WTVR.com.


El Criterio de Rotura de Griffith, la importancia de las microfisuras

Se ha dicho ya alguna vez por aquí que “en Mecánica de Rocas lo importante es lo que no es roca”, lo cual es válido también para los criterios de rotura.

En Mecánica de Rocas se utilizan muchos criterios de rotura. Dependiendo del caso, tenemos el de Von Mises, Mohr-Coulomb, Tresca, Hoek-Brown, Drucker-Prager… y también el criterio de rotura de Griffith, muy útil para explicar por qué determinados materiales frágiles rompen bajo tensiones menores de lo que cabría esperar, como el vidrio.

El vidrio es un material peculiar, a escala microscópica es realmente fuerte, pero a escala macroscópica ya no lo es tanto, de ahí que llamará la atención de un ingeniero aeronáutico inglés, Alan Arnold Griffith, que entre 1920 y 1924 propuso un modelo de propagación según el cual todo se debía a pequeñas roturas microscópicas provocadas por concentraciones de esfuerzos en microfisuras o imperfecciones del material, que se iban uniendo (propagando) entre sí hasta provocar la rotura.

¿Ocurre así en la realidad?

Bueno, Griffith lo explicó todo en términos de energías potenciales y densidades de energías de deformación (creando lo que hoy llamamos mecánica de fractura) pero, si… se podría decir que en materiales isótropos y más o menos frágiles, como algunas rocas, ocurre más o menos así.

A modo de ejemplo (no del todo correcto), este vídeo en el que, poco a poco y golpe a golpe (nunca mejor dicho) se van abriendo, profundizando y propagando las fracturas (con chasquidos que pueden oírse) hasta unirse y partir totalmente la pieza, eso si, todo con muuuucha calma, sin prisas.

 

Un segundo ejemplo con una pieza algo más manejable.

 

Post ideado tras ver el primer vídeo en geology.com