Miguel Aguiló: “Escalas y flujos en Nueva York. Trucos, transiciones y cesiones”

Vía Twitter llegué ayer a este vídeo de Miguel Aguiló sobre “Escalas y flujos en Nueva York. Trucos, transiciones y cesiones”, presentado con el siguiente texto:

“Los tránsitos cotidianos de millones de ciudadanos entre las oficinas de Manhattan y las residencias de los barrios requieren autopistas, trenes, puentes y túneles de una escala proporcionada a los grandes obstáculos a superar. Su entronque con la mesurada y uniforme malla urbana provoca importantes conflictos de adaptación. Para insertar en ella la gran escala del obstáculo y digerir el fuerte caudal de vehículos y viajeros entregado por esas grandes obras de ingeniería son necesarios trucos, transiciones y cesiones. Manzanas, edificios, aceras, semáforos y viandantes son sometidos a enorme presión. Aparecen múltiples rampas o bocas de túnel, se ciegan fachadas y suprimen aceras, se cancelan manzanas completas, surgen espacios residuales con árboles y césped. Residencias, tiendas y cualquier resto de vida son expulsados de grandes áreas de la ciudad.”

La descripción me resultaba atractiva pero dos cosas me paraban un poco: su duración (casi una hora), y el escaso número de visitas (cuatro, cuando me puse a verlo).

Lo primero tenía fácil arreglo, nadie te obliga a ver completo un vídeo, siempre puedes ir pasando las partes aburridas; y lo segundo, bueno, la charla es del 23 de abril y el Instituto Torroja lo subió a Youtube ese mismo día, así que tampoco es que lleve mucho tiempo on-line.

Al final decidí verlo (si, entero), y me sorprendió gratamente, porque habla sobre los puentes y los túneles de Nueva York, pero también sobre problemas que normalmente se dejan de lado, como las conexiones de esas impresionantes obras con la ciudad existente, algo tan complicado como poco conocido. Como puntos negativos, la calidad del vídeo, bastante escasa, y la presentación pero, bueno, no se puede tener todo.

(Si, seguramente debería estar escribiendo algo sobre la reciente homologación de la titulación pre-Bolonia con el máster, pero tiempo tendré de hacerlo, además, hasta que no lo vea por escrito no me lo creeré, que ya nos han tomado el pelo muchas veces).

Actualizada la Geotechnical Engineering Circular No. 7 del FHWA: Soil Nail Walls Reference Manual

Toca hablar de nuevo sobre las “Geotechnical Engineering Circular” del FHWA, porque la número 7, antes titulada “Soil Nail Walls” (lo que por aquí llamamos “muros de suelo claveteado”), ha sido actualizada, ampliada (120 páginas más) y rebautizada como “Soil Nail Walls Reference Manual”.

FHWA GEC 007 – Soil Nail Walls Reference Manual (February 2015)

Según informa GeoPrac.net, esta nueva versión implementa ya el método Load and Resistance Factor Design (LRFD), algo que están haciendo poco a poco todas las publicaciones técnicas del FHWA, y ha cambiado los ejemplos hechos con el programa SNAILZ (de CalTrans) por el Soil Nail Analysis Program (SNAP) desarrollado por la propia FHWA (hay incluso una versión de pago más completa, SNAIL PLUS).

El nuevo archivo tiene 425 páginas, ocupa 17 MB, y se puede descargar pulsando el icono inferior, así de fácil.

FHWA Geotechnical Engineering Circular Nr. 7 - “Soil Nail Walls Reference Manual”

FHWA GEC 007 – Soil Nail Walls Reference Manual (February 2015)

Y como ya dije en su día, allá por 2009, la traducción de “soil nailing” por “suelo claveteado” me sigue pareciendo un tanto extraña, sigo pensando que “suelo cosido” refleja mejor su estado, tras todo el proceso.

Artemio Cuenca: «Comentarios sobre el Cálculo de Taludes» (in memoriam)

Cuando uno se decide a escribir un blog lo primero que hace es avisar a los amigos, especialmente a los amigos más afines a la temática del blog. Artemio Cuenca era uno de esos amigos. Habitual del Foro de Ingeniería Geológica y Geotecnia, en el que se hacía llamar Laube, era conocido por responder cuántas preguntas le hicieran, normalmente las de trayectorias de tensiones, ensayos triaxiales y cosas así, las difíciles, las que los demás procuraban evitar y él respondía siempre con buen humor y una fina ironía, la justa para hacer más certera la respuesta.

En julio de 2009 le dije que quería publicar sus “Comentarios sobre el Cálculo de Taludes“, no sin antes pedirle permiso. Le gustó mucho la idea, pero me pidió que esperase unos días, tenía unas fotos muy buenas y unas comparativas muy interesantes entre los métodos de equilibrio límite y los de elementos finitos. Iba a escribirlo todo de nuevo y añadir más conclusiones, incluso había pensado hacer una especie de “Decálogo de pasos previos antes de calcular un talud“.

No sé si llegó a escribir el decálogo, supongo que si, pero las siguientes veces que hablamos ya se había embarcado en alguna otra aventura: artículos sobre la Clasificación Geomecánica SMR con sus antiguos alumnos, ahora amigos, de la Universidad de Alicante, recopilaciones bibliográficas sobre movimientos sísmicos históricos, el polémico “calentamiento global”, la contaminación por lixiviados en vertidos ilegales (El País, 05/08/2012), transformar su página web en un blog, siempre tenía un montón de cosas en mente…

… hasta el pasado lunes.

Artemio, dejo aquí tus comentarios. Estoy seguro de que muchos lo agradecerán.

Un abrazo, compañero.

Artemio Cuenca. «Comentarios sobre el Cálculo de Taludes»

 Artemio Cuenca. «Comentarios sobre el Cálculo de Taludes» [pdf, 179 KB]

 


Girando a oscuras, el lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón

El pasado verano “Carreteras Históricas” publicó un post sobre “Lazos de corbata y rabos de cerdo carreteros” (alias spiral bridges o pigtails), replicado posteriormente por “Ingeniería en la Red“, en el que se mostraban cuatro ejemplos españoles de esta peculiar forma de salvar desniveles manteniendo pendientes (el muy fotogéniconudo de la corbata” de Sa Calobra, dos muy próximos en Málaga y otro en Navarra), comentando que “En ferrocarriles debido a sus menores pendientes, hay espirales incluso en túneles“.

Bien, pues añado otro “lazo carretero” a la lista, y con algo más del 50% de su trazado en túnel, además, como ya ocurría en los túneles del Passo de San Boldo.

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón

Está en Castellón, en la CV-223, entre las localidades de Eslida y Aín, en pleno Parque Natural de la sierra de Espadán. Es casi circular, tiene aprox. 220º de sus 360º en túnel, con sección en herradura, y es muy curioso ver cómo se ha resuelto el hormigonado interior. Ojo, el túnel no está iluminado, el arcen es mínimo y es zona motera/ciclista, mucho cuidado si pasáis por allí en fin de semana.


Ver mapa más grande

Las fotos son de Google Maps, Terrasit y propias, y en la última mi chica me pilló desprevenido, allá por 2004 (turismo de túneles, un sector poco explotado). Si os dais un paseo por la zona estad atentos a los taludes, hay roturas muy interesantes, planas, en cuña, vuelcos, pandeos, un poco de todo.

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón

He encontrado también un vídeo en el que se ve muy bien el giro:

Por cierto, ¿recordáis que en mecánica de rocas la orientación de las discontinuidades respecto de la traza del túnel era muy importante a la hora de calcular su estabilidad?, pues si el túnel hace cosas como esta ya ni os cuento.

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón - Boquilla superior

Vista de la boquilla superior, en 2004

 

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón - Boquilla inferior

Vista de la boquilla inferior. El peatón soy yo, en 2004, medio cegado por el sol.


Vídeo: Impresionante bloque desprendido en Keelung, Taiwán

Ocurrió el pasado 31 de agosto en Keelung, Taiwán, y es muy probable que ya lo hayas visto, pero siendo este un blog sobre geotecnia con una especial predilección por la mecánica de rocas pues… eso, que tengo que poner este vídeo en el que un bloque decide “salir a ver mundo”, ayudado por una tormenta tropical y la ley de la gravedad (y Wile E. Coyote haciendo palanca, probablemente).

Curiosidad: En el instante 00:02 se ve la roca en lo alto, cayendo… tarda casi 25 segundos en bajar por el talud.

Como podéis comprobar, se trata de un buen ejemplo de la necesidad de sanear los bloques sueltos, ya sea a mano, con explosivos o mediante helicópteros, aunque visto el alcance, también podrían plantearse una “cuneta Ritchie” (y aún así, dudo que el conductor del coche blanco vuelva a pasar por allí en un tiempo).

Si quieres ver dónde estaba, en la imagen de Google Street View sigue en su sitio, en lo alto. 

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