Artemio Cuenca: «Comentarios sobre el Cálculo de Taludes» (in memoriam)

Cuando uno se decide a escribir un blog lo primero que hace es avisar a los amigos, especialmente a los amigos más afines a la temática del blog. Artemio Cuenca era uno de esos amigos. Habitual del Foro de Ingeniería Geológica y Geotecnia, en el que se hacía llamar Laube, era conocido por responder cuántas preguntas le hicieran, normalmente las de trayectorias de tensiones, ensayos triaxiales y cosas así, las difíciles, las que los demás procuraban evitar y él respondía siempre con buen humor y una fina ironía, la justa para hacer más certera la respuesta.

En julio de 2009 le dije que quería publicar sus “Comentarios sobre el Cálculo de Taludes“, no sin antes pedirle permiso. Le gustó mucho la idea, pero me pidió que esperase unos días, tenía unas fotos muy buenas y unas comparativas muy interesantes entre los métodos de equilibrio límite y los de elementos finitos. Iba a escribirlo todo de nuevo y añadir más conclusiones, incluso había pensado hacer una especie de “Decálogo de pasos previos antes de calcular un talud“.

No sé si llegó a escribir el decálogo, supongo que si, pero las siguientes veces que hablamos ya se había embarcado en alguna otra aventura: artículos sobre la Clasificación Geomecánica SMR con sus antiguos alumnos, ahora amigos, de la Universidad de Alicante, recopilaciones bibliográficas sobre movimientos sísmicos históricos, el polémico “calentamiento global”, la contaminación por lixiviados en vertidos ilegales (El País, 05/08/2012), transformar su página web en un blog, siempre tenía un montón de cosas en mente…

… hasta el pasado lunes.

Artemio, dejo aquí tus comentarios. Estoy seguro de que muchos lo agradecerán.

Un abrazo, compañero.

Artemio Cuenca. «Comentarios sobre el Cálculo de Taludes»

 Artemio Cuenca. «Comentarios sobre el Cálculo de Taludes» [pdf, 179 KB]

 


H. Bolton Seed Lecture 2013, “Slope Stability Computations”, por Stephen G. Wright

H. B. Seed Lecture 2013, "Slope Stability Calculations", por Stephen G. Wright

El honor de impartir la conferencia H. Bolton Seed de 2013 ha recaído este año en Stephen G. Wright, profesor emérito de la Universidad de Austin en Texas, que ha decidido hablar sobre “Slope Stability Computations” o, lo que es lo mismo, “Cálculos de Estabilidad de taludes“, en una cuidada conferencia sobre la precisión y fiabilidad de los métodos y la importancia de las redes de flujo, incluyendo también algunos comentarios sobre los programas informáticos utilizados. Que la disfrutéis.

Vía GeoPrac.net.


Humor geotécnico: “Terapia de piedras”, de Joaquín Reyes

Pablo Nieto, blogger de “El blog de PNC“, me pone al tanto del nuevo trabajo de Joaquín Reyes, “Realidad a la Piedra“, con un fragmento que no puedo evitar reproducir aquí, en este geotécnico blog.

Terapia de piedras, por Joaquín Reyes

E: ¿Por qué piedras?

JR: Mira, a mí siempre me ha gustado mucho el humor gráfico, las tiras, y siempre lo he consumido, me encanta ese formato. Siempre, por diversión, he hecho chistes gráficos, o he intentado hacerlos. Y hace unos años empecé a hacer bromas con piedras. Bromas muy sencillas, y eso me hizo gracia. Al principio las piedras las dibujaba de memoria y eran muy sencillas. Luego cuando la cosa fue evolucionando, intenté hacerlas más realistas para darle la mayor información posible al lector, y que supiera qué piedra protagonizaba el chiste. Pero me hacía gracia poner piedras en un contexto humano, este ejercicio de prosopopeya. Me hacía gracia además que no tuvieran rasgos antropomórficos, sino que fueran piedras tal cual, y de repente fueran presa de los celos, o de la envidia, o estuvieran copulando, o lo que sea que hicieran, ¿no? Y era una excusa para hacerlas humanas, y me hacía gracia ese contraste entre la forma y el fondo. Y aparte, que las piedras posan muy bien, son muy agradecidas.

E: Son muy fotogénicas.

JR: Claro. Les hacía una foto, o a veces las dibujaba del natural, y ahí están, no se mueven ni un ápice.

 

Coincido, las piedras son tremendamente fotogénicas, de hecho, creo que las fotografías de piedras son las únicas que no me salen movidas. En fin, un trabajo que no tardaré mucho en adquirir (Bonus: La genial parodia sobre Alan Moore en Muchachada Nui que se menciona en la entrevista). 

¡¡ Feliz viernes !!


Girando a oscuras, el lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón

El pasado verano “Carreteras Históricas” publicó un post sobre “Lazos de corbata y rabos de cerdo carreteros” (alias spiral bridges o pigtails), replicado posteriormente por “Ingeniería en la Red“, en el que se mostraban cuatro ejemplos españoles de esta peculiar forma de salvar desniveles manteniendo pendientes (el muy fotogéniconudo de la corbata” de Sa Calobra, dos muy próximos en Málaga y otro en Navarra), comentando que “En ferrocarriles debido a sus menores pendientes, hay espirales incluso en túneles“.

Bien, pues añado otro “lazo carretero” a la lista, y con algo más del 50% de su trazado en túnel, además, como ya ocurría en los túneles del Passo de San Boldo.

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón

Está en Castellón, en la CV-223, entre las localidades de Eslida y Aín, en pleno Parque Natural de la sierra de Espadán. Es casi circular, tiene aprox. 220º de sus 360º en túnel, con sección en herradura, y es muy curioso ver cómo se ha resuelto el hormigonado interior. Ojo, el túnel no está iluminado, el arcen es mínimo y es zona motera/ciclista, mucho cuidado si pasáis por allí en fin de semana.


Ver mapa más grande

Las fotos son de Google Maps, Terrasit y propias, y en la última mi chica me pilló desprevenido, allá por 2004 (turismo de túneles, un sector poco explotado). Si os dais un paseo por la zona estad atentos a los taludes, hay roturas muy interesantes, planas, en cuña, vuelcos, pandeos, un poco de todo.

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón

He encontrado también un vídeo en el que se ve muy bien el giro:

Por cierto, ¿recordáis que en mecánica de rocas la orientación de las discontinuidades respecto de la traza del túnel era muy importante a la hora de calcular su estabilidad?, pues si el túnel hace cosas como esta ya ni os cuento.

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón - Boquilla superior

Vista de la boquilla superior, en 2004

 

lazo carretero en túnel de la CV-223 entre Aín y Eslida, en Castellón - Boquilla inferior

Vista de la boquilla inferior. El peatón soy yo, en 2004, medio cegado por el sol.


«La Lanza y el Escudo», los orígenes militares de la Ingeniería Civil

“Sebastián de Covarrubias, en su libro de la Lengua Castellana de 1611, llama ingeniero «al que fabrica máquinas para defenderse del enemigo y ofenderle». Términos parecidos se recogen en el Diccionario Castellano de Terradas de 1786 o en las acepciones de la Real Academia Española, desde su cuarta edición de 1803, en la que se introduce el término por primera vez, hasta la decimotercera de 1884 en que como acepción única de Ingeniería aparece «arte que enseña a hacer y usar las máquinas y trazas de guerra», definición que también recoge el Diccionario Espasa-Calpe en su edición de 1922. No sin cierto asombro, hay que esperar a las ediciones de la RAE del siglo XX, para encontrar la definición de ingeniero separada de su exclusiva aplicación a la Defensa”.

— Ricardo Torrón Durán. Ingeniero Militar

Acostumbrados a tantas ramas distintas de la ingeniería (Minas, Caminos, Naval, Industrial, etc.), muchas veces se olvida que todas ellas surgieron de un tronco común, una «ingeniería» sin apellidos que hasta principios del siglo XVIII tuvo un propósito estrictamente militar. Así fue hasta 1718, año en el que Felipe V dicta una Real Ordenanza a sus ingenieros (militares) dando prioridad a la construcción de obras públicas para el «beneficio universal de los pueblos», una vez terminada la Guerra de Sucesión.

Unos años después, en 1779, se crea la sección de «Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil y Canales de Riego y Navegación», todavía dependiente del estamento militar bajo el mando de Francisco Sabatini (con el título de Director Comandante), y en 1799 el «Cuerpo de Ingenieros de Caminos y Canales», tras lo cual funda Agustín de Betancourt la Escuela de Ingenieros de Caminos y Canales en 1802, a semejanza del modelo francés, título que llega a nuestros días como «Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos» y que muchos países han mantenido como «Ingeniería Civil».

Es de suponer que la “nueva” ingeniería causó buena impresión, porque apenas unos meses después, en 1803, se aprueba la Ordenanza que separa las funciones de los ingenieros militares y los ingenieros de caminos, estableciendo que sean estos últimos los responsables de las obras públicas de carácter civil. Alea jacta est. El cambio del ingeniero militar al ingeniero de caminos/civil queda formalizado.

Ricardo Torrón DuránPese a la Ordenanza, y como indica la cita, hubo que esperar hasta el siglo XX para encontrar una definición no militar de ingeniería en el diccionario de la RAE, y de eso trata justamente este discurso de ingreso en la Real Academia de Ingeniería del año 2002. Con el título de “La Lanza y el Escudo. La Ingeniería de Sistemas de Defensa“, el general Ricardo Torrón Durán proporciona un resumen de la ingeniería militar española como germen del resto de ingenierías posteriores así como un apunte de la evolución del conocimiento sistémico a lo largo de los últimos siglos, en el que se puede comprobar que la Lógica Cartesiana, el Análisis de Sistemas, la Investigación Operativa, la Prospectiva o las Tecnologías de la Información también han ido pasando del ámbito militar al civil.

“La lanza y el Escudo. La Ingeniería de Sistemas de Defensa”. Ricardo Torrón Durán“La Lanza y el Escudo. La Ingeniería de Sistemas de Defensa”. Ricardo Torrón Durán. 2002 [pdf – 531 KB]